Estoy atrapada entre parciales, tareas, obligaciones y desorganización; atrapada sabiendo que pude haber estudiado más (o mejor) y que es muy probable que hoy haya ganado la peor nota de mi carrera. También sé que el tiempo pasa y no resuelvo nada ¿A dónde quiero ir? ¿Quién quiero ser? ¿Qué voy a hacer para conseguirlo? ¿Cuándo dejé de ser feliz o es que apenas voy a empezar a serlo? Siento que no encajo, que estoy pero no pertenezco a ningún lado, la condición de extranjera, la condición de “hija de”, de formar parte de todo sin tener nada mío en realidad, las posibilidades de ser/hacer tantas cosas y las limitantes a ello, la envidia a quienes tienen lo que no estoy buscando; y al final del día dice mi psicólogo que todo se reduce a algo “la búsqueda de la pareja”. Sí señores mi verdadero drama existencial resulta no ser mi papá, ni mi mente complicada, simple y llanamente es encontrar alguien que me ame y a quien pueda yo amar.
Mientras tanto seguiré con mis tareas, estudios, obligaciones, dando respuestas mediocres, cumpliendo con las fechas de entrega pero no mis propias expectativas, aprendiendo a medias y dejando ver que cada vez queda menos de la Martha que quiero ser. (Creo?)
Me gusta mucho como escribis… me parecio muy profundo este relato.
Lo has dicho muy bien. Me he pasado un montón de años sintiéndome como vos. Encontré pareja, pero no se me solucionó lo otro, es la mala noticia. Según parece, las propias expectativas son algo así como un horizonte, no importa lo que hagamos, siempre se mantienen lejos. Como sea, nunca, nunca, por ningún motivo, renuncies a la que querés ser.